domingo, 14 de julio de 2013
caracolito
pero sigo vomitando cosas por aquí http://huracan-volcado.blogspot.com/
(la egolatría me da el coraje pa compartirlo)
sábado, 1 de junio de 2013
infinito
A pasitos bufonescos avanza la hora y se va la luz y los lentes y quedo ciega un poco. Un poco me aburro y la cama llena de cosas. No se avanza y la noche cada vez más oscura, ya debería estar durmiendo y no. No. Mañana a seguir tejiendo un poco, evitando el sueño, evitando el silencio (no existe el silencio, me digo), queriendo bailar y tomar y morirme un poco.
Bailar borracha, negrita, eso quieres.
viernes, 5 de octubre de 2012
The thing is i don`t now what to do now. What`s suppos (this is a word i don`t know how to spell it) me to do. To cry? to be misserable? to get dronk until i can`t remember anything? have boys and party like never after? enyoing i`m bachelor?? what? i`m kind of lost here... this is... completly new to me. To end things like that, without escandal or whatever.
I wan`t to talk. That`s the truth, i really want to know how`s he taken this all thing... if he even here?
want to... don`t know, time pass fast... things in my head get cleared, stop hurting mi stomach so bad... i just don`t want to implode...
miércoles, 11 de enero de 2012
Cosas que me gustaría cantar
viernes, 9 de diciembre de 2011
Como pelar una naranja
Pelar una naranja. Comérsela hasta el infinito. Descuartizarla, examinarla. La operación de una naranja por el puro placer del juguito en los dientes. Finalmente un viaje metafisico nunca es mas que una experiencia cotidiana descascarada. Como comerse una naranja, casi. “Hay que dejar el cuero en el alambre” (¿Dónde habrá escuchado eso?), esa frase tiene mucho sentido ahora, con el calor quisiera nada mas que andar con la carne viva, a ver si así sentía el viento.
La metáfora del viaje de Huidobro le rondaba, la leyeron antes de fumarse el pito. Después follaron, y él sentía que se elevaba, que se desprendía del peso del cuerpo, sentía que la ciudad se hacia pequeña a sus pies. Quería vivir en una azotea, sentirse Dios (¿No es eso, finalmente, lo que sienten los poetas?) ¡Que orgasmo! Después ella se durmió. Siempre duerme y él la observa, por el calor, calor de mierda que hay a esa hora en el piso que no lo deja dormir. Pero dormir no importa. Después del coito (¿o del pito?) él siempre escribe poesía (pura mierda) y la mira. Las dos cosas. Ojos abiertos de ella, se comen unas naranjas, fuman (¿o fue antes?), hablan. Juegan. Él no quiere hablar. Todo son palabras que lo aprisionan: colegio, la carrera a medias, los viejos, la pega. Luego ella: la musa, la liberación. Solo jugando se es libre, palabras sobran. Como pelar una naranja. Es muda, ella es muda.
