Desperté porque la luz azul que entraba por la ventana reflejaba las sombras en mis sueños. Esa fue la primera vuelta.Después ya no había quien las sacara de mi subconsciente. Las sombras se quedaron enterradas.
Fue por eso que desperté con dolor de guata. Porque las sombras se tatuaron en mi cuerpo y me molestan todo el tiempo, como los gusanos de un mal viaje.
Pa´ esto mejor no me levantaba hoy.