no debería estar ahí.
Dentro de las entrañas
rasguña y hiere
la carne joven y dura
Canta sola bajo el mar.
Abre bien los ojos.
El agua salada huele bien
y vuelve a tornarse frío.
La carne es vieja y dulce
y bien podría amarme.
Pero teme,
y cierra los ojos